martes, 12 de julio de 2011

PERVERSIÓN IGUALITARIA

Igualdad ante la ley es el principio que reconoce a todos los ciudadanos capacidad para los mismos derechos,
también significa conformidad de algo con otra cosa en naturaleza, forma, calidad o cantidad; no hay que olvidar que las diferencias también existen, significan variedad entre cosas de una misma especie.
En un jardín si nos empeñamos en cuidar igual todas las flores, plantar las semillas o los bulbos al mismo tiempo, exponerlas al sol la misma cantidad de horas o regarlas con igual cantidad de agua, es fácil que muchas salgan mustias, otras no lleguen a florecer, incluso podemos llegar a perderlas todas, con la salvedad de que esa pérdida podemos subsanarla encargando un ramo en la floristería de la esquina.
En la educación si se trata igual a todos los niños también es fácil que muchos florezcan con flores mustias u otros no lleguen a florecer, pero de “estas flores” no hay en las floristerías, por lo menos en las que yo conozco...
Igualdad en educación significa ofrecer a cada niño las oportunidades educativas necesarias para su mejor desarrollo, esto conlleva “plantar cada semilla en el mejor momento”, “colocar cada plantita en el lugar con el sol adecuado para ella”, “regarlas con la cantidad de agua necesaria” etc.
Refiriéndome al informe Pisa, si queremos una educación que “por lo menos” nos iguale en excelencia con el resto de Europa, tendremos que tener en cuenta, aparte de los puntos de igualdad, también los puntos de diferencia o variedad, ya que todo ello nos enriquece.
Pervertir significa viciar con malas doctrinas o ejemplos las costumbres, la fe, el gusto.
Creo que hoy día se está pervirtiendo desde diversos ámbitos el concepto de igualdad con una obsesión igualitaria mal entendida, un concepto que de por sí es hermoso, en el campo educativo se ha convertido en un muro contra el que chocan gran cantidad de estudiantes.
Enarbolando de esta manera la bandera de la igualdad nos podemos quedar al final con muchos “jardines” sin flores, sin color y sin bandera.

Africa Martínez Amezcua

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