lunes, 12 de marzo de 2012

EL BENEFICIO DE LO COTIDIANO

Recuerdo un programa televisivo “perdidos en la ciudad”, unos cuantos miembros de unas tribus remotas venían  para convivir con las familias que previamente habían vivido con ellos en su entorno (“perdidos en la tribu”),
si la primera parte donde se veía perdida nuestra cultura en esas sociedades tan distintas me pareció muy interesante, esta segunda parte me lo pareció aún más.

Me voy a referir a un episodio concreto, dos miembros de una de estas tribus fueron llevados a un gimnasio, cuanto más se les explicaba para que servía todo aquel aparataje, más absurdo lo veían ellos, menudo gasto de energía sin necesidad para unas personas que realizaban todo ese ejercicio y más en su vida cotidiana, aparte del enorme trabajo que era para ellos en el día a día conseguir que el aporte calórico fuera acorde con el gasto (justo al revés que en nuestra sociedad)

Algo así intentamos hace ya tiempo en casa, convertir la vida cotidiana en algo más saludable, voy a exponer unos ejemplos:

Cinta para andar o correr: consiste en ir andando a todos los lugares posibles (a alguno de los menos posibles también) por los caminos y las calles del pueblo o ciudad. Su ventaja ecológica está clara, descenso de contaminación y la económica ni que decir, ahorrar gastos de coche y gasolina (pobres macrocompañías petrolíferas y de carburantes…).

Spinning: consiste en ir en bicicleta allá donde pilla un poco lejos ir andando, o cuando tenemos un pelín de prisa. Posee los mismos beneficios del apartado anterior.

Hacer step: aprovechando las abundantes oportunidades diarias de poder subir y bajar escaleras, se trata de olvidar los ascensores. Aquí el beneficio se queda en el ecologismo, que no es poco.

Sala completa de musculación: yendo a coger leña caída del monte, cortando los troncos con el hacha, posteriormente cargarla en el remolque, para al llegar a casa proceder a su descarga y colocación en el correspondiente montón. Esta actividad además de un elevado beneficio ecológico ya que rebajamos el peligro de incendio, tiene otra maravillosa ventaja económica ya que gracias a la chimenea de leña nuestra factura de la luz desciende considerablemente (pobres macrocompañías eléctricas…).

Ejercicios aeróbicos: consiste en la preparación, siembra, mantenimiento y recolección de los frutos de nuestro modesto huerto (ecológico por cierto), consumir productos propios y saludables tiene un valor incalculable.

Con todo esto además se coge muy buen color de cara, se pone uno más fuertote, mejora el estado de ánimo y otros muchos beneficios que ahora mismo no caigo.

Se trata de aprovechar el beneficio que nos puede proporcionar lo que tenemos a mano en nuestra vida cotidiana, alejándonos un poco de los artificios, ya que un exceso de comodidades nos hace cómodos el cuerpo y la mente en demasía, con el peligro que esto conlleva.

Bueno ahí queda la idea, quien quiera puede apuntarse, total la inscripción es gratuita…
 

África Martínez Amezcua


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